Por: Omar Gómez Pensado
Ayer Alex Rodríguez tuvo una gran noche en la que llegó a 2 mil 500 imparables de por vida. Los medios estadounidenses, amantes de los récords, destacaron el “logro” como si la carrera de Rodríguez hubiera sido intachable…como si no hubiera pasado nada.
En estos tiempos es difícil gozar de las hazañas en el béisbol, porque cuando se presentan, o el protagonista tiene un pasado esferoidal o queda la duda de cuándo el diario The New York Times u otro con ganas de vender, pagará a alguien para revelar que su nombre estuvo dentro de la penosa lista de las pruebas antidoping piloto del 2003.
Sabemos que en el caso del tercera base de los Yanquis, su uso de substancias para mejorar el rendimiento se presentó en la época previa a la prohibición, lo cual quiere decir que actuó dentro de la “legalidad”. Sin embargo, también sabemos que fue un hipócrita al negarlo durante mucho tiempo antes de la revelación y que además fue un duro crítico de aquellos que habían sido balconeados.
Con el objetivo de ahorrar tinta y más que otra cosa tiempo, pareciera que aquellos que publican los libros de récords oficiales de las Grandes Ligas, deberían poner en cada una de sus páginas un asterisco gigante como marca de agua, o cuando menos un enorme signo de interrogación que abarque cada renglón, que involucre a cada nombre impreso en ese papel, porque no sabemos que hay detrás de esos peloteros.
En resumen, la duda, la falta de credibilidad en el deporte que amamos, genera un rechazo natural de parte de muchos, incluyendo por supuesto a un servidor, ante las “hazañas” que se presenten de ahora en adelante. Es verdaderamente lamentable y decepcionante.
Por otra parte y buscando dar un toque más positivo a esta entrega, les comento que Edgar González fue llamado de vuelta al equipo grande de los Padres, luego de cumplir su período de rehabilitación en las Menores, tras el dramático pelotazo en la cabeza que sufrió el pasado 18 de agosto. Esperemos que el hermano de Adrián esté al 100 por ciento y que aproveche los casi 30 partidos que aún le restan al calendario.
Para finalizar, les platico que aparentemente fue un éxito la operación que se le practicó a Oliver Pérez en la rodilla derecha, por lo que se espera que esté listo para el próximo entrenamiento primaveral. Es un hecho que no lo veremos este invierno en la Costa del Pacífico...y ojalá que disfrute de los 12 millones de dólares que los Mets tiraron a la basura este año con él.
En estos tiempos es difícil gozar de las hazañas en el béisbol, porque cuando se presentan, o el protagonista tiene un pasado esferoidal o queda la duda de cuándo el diario The New York Times u otro con ganas de vender, pagará a alguien para revelar que su nombre estuvo dentro de la penosa lista de las pruebas antidoping piloto del 2003.
Sabemos que en el caso del tercera base de los Yanquis, su uso de substancias para mejorar el rendimiento se presentó en la época previa a la prohibición, lo cual quiere decir que actuó dentro de la “legalidad”. Sin embargo, también sabemos que fue un hipócrita al negarlo durante mucho tiempo antes de la revelación y que además fue un duro crítico de aquellos que habían sido balconeados.
Con el objetivo de ahorrar tinta y más que otra cosa tiempo, pareciera que aquellos que publican los libros de récords oficiales de las Grandes Ligas, deberían poner en cada una de sus páginas un asterisco gigante como marca de agua, o cuando menos un enorme signo de interrogación que abarque cada renglón, que involucre a cada nombre impreso en ese papel, porque no sabemos que hay detrás de esos peloteros.
En resumen, la duda, la falta de credibilidad en el deporte que amamos, genera un rechazo natural de parte de muchos, incluyendo por supuesto a un servidor, ante las “hazañas” que se presenten de ahora en adelante. Es verdaderamente lamentable y decepcionante.
Por otra parte y buscando dar un toque más positivo a esta entrega, les comento que Edgar González fue llamado de vuelta al equipo grande de los Padres, luego de cumplir su período de rehabilitación en las Menores, tras el dramático pelotazo en la cabeza que sufrió el pasado 18 de agosto. Esperemos que el hermano de Adrián esté al 100 por ciento y que aproveche los casi 30 partidos que aún le restan al calendario.
Para finalizar, les platico que aparentemente fue un éxito la operación que se le practicó a Oliver Pérez en la rodilla derecha, por lo que se espera que esté listo para el próximo entrenamiento primaveral. Es un hecho que no lo veremos este invierno en la Costa del Pacífico...y ojalá que disfrute de los 12 millones de dólares que los Mets tiraron a la basura este año con él.
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